Si operas una flota seguramente ya lo notaste: hoy se roban menos camiones que hace unos años, pero cuando ocurre, ocurre peor. Esa es la lectura que dejan los reportes del primer semestre de 2026.

Los números bajan, la agresividad no

La Guardia Nacional reporta que el robo al autotransporte pasó de 13 mil 68 casos en 2018 a 6 mil 263 en 2025. En el primer semestre de este año la reducción fue de 19.41 por ciento frente al mismo periodo de 2025, y el gobierno federal ha llegado a hablar de una caída de hasta 52 por ciento.

El problema está del otro lado de la estadística. Se estima que siete de cada diez atracos registrados ya involucran algún tipo de violencia. Fernando Noriega, presidente de la Asociación Mexicana de Arrendadoras de Vehículos, lo resumió señalando que el daño ya no es sólo a la mercancía, sino a las personas que van al volante.

Dónde se concentra el problema

De acuerdo con un reporte de la consultora Overhaul citado por El Financiero, 86.3 por ciento de los robos de carga se concentró en diez entidades. Estado de México, Puebla y Guanajuato juntan por sí solos 46.7 por ciento de los casos.

Hay un detalle que vale la pena subrayar. Los transportistas están viendo que el delito se corrió de las carreteras federales hacia los anillos periféricos de las ciudades, donde la jurisdicción es estatal o municipal y la vigilancia es menor. Dicho de otro modo: el dato federal puede mejorar sin que el riesgo real baje en la misma proporción.

Qué mercancía se llevan

  • Alimentos y bebidas: 31 por ciento de los casos
  • Construcción e industrial: 8 por ciento
  • Autos y autopartes: 8 por ciento
  • Combustibles: 7 por ciento

En lo que va del año el robo de autopartes y el de combustibles crecieron 3 por ciento cada uno, y el de electrónicos 2 por ciento. Llantas, refacciones, diésel, gasolina, televisores y celulares siguen encabezando la lista de lo más buscado.

El costo que no aparece en el titular

La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga reportó mil 270 unidades robadas y 15 operadores asesinados durante el primer semestre. Rómulo Mejía Durán, vicepresidente de la cámara, ha ubicado además un déficit cercano a 90 mil conductores en el país. La inseguridad no ayuda a que alguien quiera subirse a una unidad, y a eso se suma el encarecimiento de las primas de seguro.

Qué están haciendo las flotas

Nada muy novedoso, pero sí más consistente: GPS con monitoreo activo, botones de pánico, videovigilancia en cabina y apoyo de empresas de seguridad privada que puedan reaccionar en el momento. Kurt Jacobs, de Onest Smartlogistics, insiste en que el control de la información de la carga pesa tanto como el blindaje de la ruta, porque buena parte de los robos dirigidos empieza con una filtración interna.

Si estás por comprar unidad, conviene preguntar de entrada qué telemetría trae instalada y si el sistema sigue con soporte del fabricante. Sale más barato que adaptarlo después.

En corto

La tendencia general va a la baja y eso es una buena noticia. Pero el riesgo cambió de forma más que de tamaño: menos eventos, más violencia y en zonas donde la vigilancia federal no llega. Planear la ruta pensando en el periférico y no sólo en la autopista es, hoy por hoy, parte del trabajo.