Donald Trump dijo el viernes 2 de octubre que Estados Unidos no prohibirá las exportaciones de diésel, una medida que su gobierno había reconocido estar estudiando durante semanas. Ese mismo día, los países del G7 acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de reservas de crudo y combustibles a través de la Agencia Internacional de Energía (AIE), según reportaron El Financiero, El Economista y El Universal.

Para quien mueve carga en México el tema importa. De acuerdo con S&P Global Energy, citada por El Financiero, las importaciones cubren cerca de 35% de la demanda nacional de diésel, así que una restricción en Estados Unidos habría puesto en duda una parte del abasto.

Qué acordaron el G7 y Washington

La liberación arranca de inmediato y durará cuatro meses, con una salida importante de diésel en los primeros 20 días. Los siete países también se comprometieron a no restringir la exportación de energía entre ellos y a coordinar el mantenimiento de sus refinerías para que no paren al mismo tiempo. La AIE tiene 20 días para presentar un informe de seguimiento.

«No vamos a aplicar la prohibición de exportaciones», dijo Trump a periodistas en la Casa Blanca. El compromiso formal del G7 sólo cubre a sus miembros, y México no está en ese grupo, como apuntó El Financiero. Aun así, por ahora Washington descartó el veto.

Lo que empujaba la idea del veto era el precio interno. El diésel en Estados Unidos promedió 6.5276 dólares por galón el 22 de septiembre, el nivel más alto de su historia. Con datos de la Administración de Información Energética, El Financiero reportó que las exportaciones estadounidenses de diésel promediaron 1.508 millones de barriles diarios en las últimas cuatro semanas, 14.6% menos que al cierre de agosto.

Cuánto margen tiene México

S&P Global calcula que los inventarios nacionales alcanzan para unos 10 días de consumo de diésel. Si sólo se interrumpieran las importaciones y las refinerías siguieran operando, el colchón llegaría a 23 días. La propia consultora lo describió como una situación frágil.

El precio en la bomba depende de otras dos medidas. Hacienda absorbe por cuarta semana todo el IEPS del diésel, 7.36 pesos por litro, del 3 al 9 de octubre. También da un estímulo complementario que esta semana bajó de 1.18 a 0.60 pesos por litro, según El Economista. A eso se suma el acuerdo voluntario con gasolineros para que el litro no pase de 27 pesos. El viernes el promedio nacional fue de 27.006 pesos, con datos de PETROIntelligence.

Qué significa para quien opera o compra camiones

Mientras el veto siga descartado, baja el riesgo de que falte diésel por una decisión tomada en Washington. Lo que pagas por litro lo sigue fijando Hacienda cada semana, y el recorte del estímulo complementario muestra que ese apoyo se ajusta. Si la liberación del G7 abarata el diésel en el mercado internacional, el subsidio podría seguir bajando sin que el precio en la bomba cambie mucho. Si los precios no ceden, el costo para las finanzas públicas sigue creciendo.

Si estás por comprar una unidad, el consumo real define buena parte del costo por kilómetro. Al comparar opciones en el inventario de camiones, pide al vendedor el rendimiento medido en ruta y no sólo el de la ficha técnica. En agosto revisamos cómo se movían el diésel y el tipo de cambio; hoy el litro está pegado al tope y sostenido por el estímulo fiscal.

Qué vigilar en las próximas semanas

  • El acuerdo de Hacienda que sale cada viernes en el Diario Oficial con el estímulo al diésel de la semana siguiente.
  • El informe de la AIE, que debe salir en un plazo de 20 días, y cualquier liberación adicional que anuncie el G7.
  • El promedio nacional del diésel frente a los 27 pesos pactados con gasolineros.